Tenemos un planteamiento y una filosofía de lo que debe ser el executive search que nos permite ofrecer un servicio más riguroso, profundo y completo de lo que suele ser habitual en otras firmas.
Nuestra metodología se estructura en las siguientes etapas:
1. Análisis de la empresa cliente y de sus necesidades.
Apoyándonos en la técnica QFD (Quality Function Deployment) hemos desarrollado una sistemática para conocer con profundidad las características de la empresa: Visión, Misión y Valores, Plan Estratégico, productos, mercados, evolución de la Cuenta de Resultados, estilo de gestión, organigrama, características de los miembros del Comité de Dirección.
2. Definición de la posición directiva a cubrir y del perfil de la persona a encontrar.
Partiendo de nuestra sólida experiencia en búsqueda de directivos y con el soporte de la técnica QFD, hemos creado un método para el diseño del perfil de la persona a buscar, ajustado a las características y requerimientos de cada empresa, las funciones a desempeñar y el “momentum” de la compañía.
3. Propuesta de colaboración.
En base al conocimiento adquirido y el trabajo efectuado en las dos etapas anteriores, estudiamos la operación de búsqueda y decidimos si aceptamos o no la responsabilidad de la operación. En caso afirmativo, presentamos nuestra propuesta de colaboración, que incluye nuestra visión de la búsqueda, detalle de las características de la persona a buscar, plazo de realización y honorarios de la operación, que es siempre una cantidad fija y no un porcentaje de la retribución finalmente acordada con el candidato elegido.
4. Identificación de posibles candidatos.
Una vez aprobada la propuesta de colaboración por parte del cliente, se procede a la investigación sistemática en distintos sectores de actividad, para la identificación y localización de los profesionales que mejor se adapten a los parámetros definidos.
5. Aproximación directa, confidencial y con un alto grado de profesionalización.
Establecemos conversaciones con los directivos elegidos en la fase anterior, que si bien pueden no buscar un cambio, son receptivos a un proyecto interesante, que hay que saber presentar.
El trato con estos directivos lo asumen personalmente los consultores responsables de la operación. En nuestra opinión, no es adecuado ni procedente, dado el nivel de los directivos, delegar la relación con ellos en researchers o asistentes. La naturaleza de la actividad del executive search requiere de la seniority de un consultor avezado. Lo contrario puede ser percibido como falta de consideración hacia el directivo consultado.
6. Análisis en profundidad.
Realizamos un profundo análisis de los candidatos interesados en el puesto a cubrir. Dicho estudio afecta a la carrera profesional, logros, competencias directivas y conocimiento de la estructura de personalidad de cada individuo. Para ello disponemos de sistemas expertos y herramientas adecuadas que contribuyen a objetivar nuestras valoraciones
7. Obtención de referencias.
La experiencia nos ha revelado que es de vital importancia recabar referencias acerca de los candidatos, antes de elegir la terna de candidatos a presentar al cliente. De esta manera se evitan sorpresas desagradables e inútiles pérdidas de tiempo para el cliente.
La solicitud de referencias debe hacerse desde una actitud crítica y exigente, no desde la complacencia que produce oír elogios de las personas que nos han gustado.
8. Presentación de candidatos.
Elaboramos un informe de los candidatos que consideramos más adecuados para el puesto definido, con descripción de sus características.
9. Asesoramiento al cliente.
Asistimos al cliente en el proceso de toma de decisión y en las negociaciones con el candidato seleccionado.
10. Seguimiento.
Realizamos un amplio seguimiento de la adaptación del directivo incorporado para facilitar su alineamiento e integración en la empresa, en aras de su mejor aportación a la generación de valor para la compañía. |